sábado, 23 de julio de 2022

EL ESTADO DE LA NACIÓN 2022 DE SÁNCHEZ

El discurso del cum fraude, clásico del socialismo real, ha sido un conjunto de demagogia, expropiación de beneficios y subvenciones (te lo quito por un lado vía todo tipo de impuestos  y te doy las migajas, en las cercanías de RENFE, las gasolinas, etc.).   Sólo con deflactar las tarifas del IRPF y reducir tan sólo una  parte del 50% los impuestos a las gasolinas, del 60% del recibo de la luz y rebajar el gasto público supérfluo (unos 60.000 millones de euros) sería más que suficiente para afrontar la grave   crisis en la que estamos inmersos y, muy importante, que comenzó antes de la guerra de Ucrania. Alguien dijo: el socialismo se acaba cuando se agota el dinero de los demás. Y en eso están.   

El  socialismo siempre es coherente con su ideología liberticida, empobrecedora del pueblo al que dicen defender e intervencionista.    Como dijo Plutarco: «el verdadero destructor de las libertades del pueblo es aquel que reparte botines, subvenciones y regalos» y en eso y en el AGITPROP, tengo que reconocer que son  unos expertos.                                                     

Si la derecha liberal conservadora, si consigue gobernar,  se dedica, únicamente, a gestionar  los desaguisados  de este "desgobierno", como hizo Rajoy  con su mayoría absoluta,  y no  deroga  inmediatamente todas las leyes del    marxismo   cultural (memoria histórica,  violencia de género, educación,  etc.,etc.)  y todas las subvenciones a sindicatos,  patronales, ONGs inútiles, a medios de  comunicación (incluídos los golpistas catalanes) y entidades similares o no  finalizarán la legislatura.   

Porque los marxistas del PSOE, los comunistas y los nacionalsocialistas catalanes y vascos, quemarán las calles como anunció Lastra días antes de las elecciones andaluzas.