jueves, 16 de abril de 2026

EL PARALELISMO DEL PSOE CON EL PARTIDO NACIONALSOCIALISTA OBRERO ALEMÁN EN EL ÁMBITO JUDICIAL

 


El Auto emitido por el juez Peinado, después de 2 años de instrucción,  en el que acusa de 5 delitos a la mujer de Pedro Sánchez y la salida en tromba del gobierno en pleno descalificando y difamando al juez, al que lleva el PSOE acosando desde que comenzó   la instrucción, me lleva a hacer un paralelismo (basado en un libro que leí, hace más de dos décadas y   que lleva por título, LOS JURISTAS DEL TERROR de Ingo Múller) de la justicia en el periodo nacionalsocialista y la tradición que tiene el PSOE, desde siempre, de intentar hacer desaparecer la separación de poderes y atacar a los jueces que no dictan sentencias a su favor.  No  debemos olvidar, por ejemplo, los ataques furibundos, en la época Felipe González, contra el juez Barbero.

Como señaló Carl Schmitt:
''La totalidad del derecho alemán hoy en día ... debe regirse
sólo y exclusivamente por el espíritu del nacionalsocialismo ...
Cada interpretación debe ser una interpretación según el
nacionalsocialismo"

En los procesos judiciales durante el nazismo ya no importaba tanto determinar si el acusado había infringido alguna norma, sino más bien "si el trasgresor seguía siendo parte de la comunidad"; el proceso penal debía ser una evaluación y segregación de tipos. Una característica decisiva de la teoría nacionalsocialista era que el
énfasis se ponía menos en la acción cometida que en la "personalidad delictiva." Es decir, en la Expaña de Sánchez y el PSOE, si su mujer está imputada por cinco delitos, al pertenecer a la "comunidad" socialista, es preciso acabar con el juez, presionar por todos los medios a la Presidente del CGPJ y a quien haga falta y elaborar un anteproyecto de ley para, entre otras cosas, la elección de los jueces a su medida.

Para los juristas nacionalsocialistas ese estado de derecho era la cobertura de una degeneración del estado de derecho burgués y sus basamentos, la democracia, el liberalismo, la igualdad ante la ley, y pluralismo en las concepciones del mundo se opone radicalmente a la visión socialista de su mundo totalitario. 

Por ese motivo iniciaron purgas radicales para  eliminar a los "no arios" y a los políticamente no confiables de los rangos de la administra-
ción pública. En España el  gobierno  del PSOE ya tiene en sus manos, entre otras instituciones, al TC, abogacía del estado, fiscalia general del estado, TCu, etc. a los  que exigen  comprensión del deber de lealtad del funcionario 
 público frente al gobierno.
 Los comentarios de las leyes
sobre el servicio público profesional de la era de Weimar siempre habían subrayado la neutralidad política de los empleados gubernamentales, para poder prevenir que se asociaran políticamente 
al sistema democrático, Ahora, sin embargo, el status de
funcionario público de repente volvía a definirse como
"inherentemente político." El hecho de que "el servidor público se comprometiera a observar lealmente la ley" no era demostración suficiente de lealtad; lo que se exigía de él ahora era que "viviera con el Fúhrer (Sánchez)
con la convicción última de que era el punto  focal del estado."

Algunas personas pensarán que esta comparación es tremendamente exagerada, pero ninguno de los más del 40% de los votantes de Hitler  en 1933, pensaron que iba ocurrir la tragedia que iban a vivir durante 12 años. O los  venezolanos que votaron a Chavez.

Ya lo dijo Vuillard ,historiador francés: Los grandes acontecimientos que cambian pueblos y naciones, se cuelan poco a poco por la puerta de atrás. Y en Expaña, guste o  no, por ese camino vamos.

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